A
raíz de la entrevista en la cual John Lennon se atrevió a decir que The Beatles
eran más famosos que Jesús, el descontento público se hizo presente, en casi
todo el mundo se comenzó una quema de discos
y artículos del grupo. Los grupos católicos estaban que rabiaban tanto
que durante el concierto que ofrecieron en el Mid South Coliseum, John fue
herido por tres impactos de bala, mientras presentaban su actuación.
El
resto del grupo dejó de tocar mientras cargaban a un Lennon moribundo hasta el
camión blindado que les esperaba a la salida.
En
menos de sesenta segundos estaban todos en el autobús, sudados, limpiándose el
sudor con toallas mientras que George iba a un retrete a vomitar, Ringo se
desmayaba y Paul…bueno Paul no hacía otra cosa más que dejarse caer
completamente frustrado en un sofá, hundir la cabeza entre un cojín y sollozar.
EN cuanto llegó la ambulancia, Paul se fue con John
En
el hospital quiso salir a la calle para avisar a Cynthia de lo ocurrido puesto
que la recepcionista se hizo idiota y no quiso prestarle el telefono para
marcar , a pesar de las insistencia de Brian Epstein por que no saliese del
hospital se fue a buscar un telefono público para hablar con la esposa de John,
que aunque viviese en el otro lado del mundo, tenía derecho a saber lo que
ocurrió esa noche con su marido.
Caminaba
inseguro por las obscuras calles, volteando hacia todas direcciones por temor
de ir a sufrir algún tipo de ataque no de la misma magnitud que el de John,
pero de todas maneras tenía miedo. Apretando fuertemente aquel revolver bien
cargado que Brian puso a su disposición siguió caminando. Varias cuadras más
para hablar en el primer telefono que se encontró.
Depositó
cinco dólares, descolgó la bocina y con mano temblorosa marcó el número de la
casa de Cyn.
®®®®
En
Liverpool Cynthia estaba con el corazón en la mano, desde que escuchó las noticias
del atentado de John no se despegó del telefono ni un solo instante a pesar de
las insistencias de sus padres, para que hiciese un esfuerzo por mantener la
calma.
El
aparato al fin sonó, Cynthia se encontraba tomando un té en la cocina, apenas
le escuchó timbrar mal dejó la taza en la maesa dedicándose a correr hasta
llegar a la sala.
-¿Brian
eres tú?
-No.-Cynthia
respiró al escuchar la voz de Paul.-Soy Paul. Cyn, tienes que venir para acá.
Cynthia
se quedó helada; si Paul le pedía que fuese a América quería decir que las
cosas no iban del todo bien, por un momento le cruzó por la mente la idea de
que quizá John estuviese muriendo.
-John.-Habló
Cynthia con voz temblorosa.-Paul ¿Cómo está John?
Escuchó
desde la otra línea como Paul tragaba saliva, al tiempo que se frotaba las
manos.
-¿Paulie?
-Eh,
sí estoy bien mira, como te decía John está delicado, fueron tres impactos, dos
de ellos en el pecho. Está en terapia intensiva.
Cynthia
no necesitó que le dijesen mas, colgó el telefono, aunque fuese casi media noche
corrió a si habitación para hacer una maleta pequeña, con problemas o sin
problemas John seguía siendo su marido y ella su esposa, lo normal era que
estuviese a su lado en ese lapso de tiempo. Debía darse una última oportunidad
para con John si veía que de plano las cosas no marchaban como ella quería pues
muy a su pesar le pediría el divorcio.
Fue
seguida de su madre quien no estaba nada de acuerdo con sus actitudes, le
parecía increíble que a esas alturas Cyn se siguiese preocupando por John
siendo que a ese cretino poco le importó en todo el tiempo que estuvo casada
con él.
-¡Cyn
no me digas que iras a ver a ese canalla! Cyn ¿Crees que después de todo lo que
ese mal nacido te hizo se merece que tengas al menos un poco de compasión por
él? Lo mejor que puedes hacer es pedirle el divorcio, ya te lo he dicho en
repetidas veces.
La
señora Powell azotó la puerta del cuarto de su hija pillándola cerrando la
maleta, Cynthia que no estaba de humor como para aguantar los berrinches de su
madre, la hizo a un lado, fue a por su bolso comenzando a echar algunos libros
para entretenerse durante el vuelo.
-¡Cynthia
Powell no me dejes hablando sola!
-¡Ya
basta mamá!-Cynthia se exasperó, podía ser muy su madre pero ella sabía lo que
hacía y lo que no, estaba ya bastante madurita como para permitirse seguir siendo manipulada por su madre.-Creo que ya
se lo que tengo que hacer sin que me digas como hacerlo, John aunque no te
guste sigue siendo mi marido y el padre de Julián.
Con
eso bastó para callar a su madre, por lo pronto un dilema menos, lo segundo fue
bajar a la primer planta, volver a coger el telefono y marcar al aeropuerto
reservando un lugar en clase turista, no podía darse el lujo de pedir uno en
primera clase dado a que no reunía la cantidad suficiente.
Cynthia
cogió un taxi al salir de su casa, se despidió de su madre y de Julián con un
beso en la frente prometiendo volver tan pronto como pudiera, ya en Estados
Unidos hablaría con la directora de la universidad de arte, no podía hacerlo en
esos momentos dado a que era domingo y no había nadie en las instalaciones de
la universidad.
En
el aeropuerto, el director del mismo ya estaba esperándola con su boleto en
mano, el hombre se negó rotundamente a dejarla viajar en turista, tratándose de
la aún esposa de John Lennon le permitió viajar en primera clase.
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El
vuelo desde Liverpool hasta Los Ángeles duró cinco horas, Cynthia arribó al
aeropuerto de Los Ángeles a las cinco y media de la mañana, en el aeropuerto
Brian Epstein y George Martín estaban esperándole con letreros con su nombre.
Al poco tiempo arribaron Paul y George al lugar.
George
le recibió calorosamente con un saludo al estilo francés o sea un beso en cada
mejilla, Paul solo se conformó con agitar su mano algo desganado.
-¿En
donde está John?
Brian
se acercó a Cynthia cogiéndole las manos, estaba terriblemente fría.
-Creo
que primero necesitas descansar Cyn, primero te llevaremos al hotel para que
recuperes fuerzas.
Cynthia
sin embargo no estaba para recuperar fuerzas, era su marido quien estaba en un
hospital; por lo que quería estar con él en esos momentos.
-Nada
de descansar.-Cynthia se soltó de las manos de Brian.-Yo quiero ver a John ¡Ya!
Los
demás se miraron entre sí, quizá lo mejor sería llevar a Cynthia al hospital
así estaría más segura. George tomó su maleta mientras era escoltada por Brian,
George Martín y Paul al auto que les estaba esperando fuera del aeropuerto.
Apenas
salió una bola de reporteros aparecieron impidiéndoles el paso, no sabían quién
les avisó del arribo de Cyn a Los Ángeles, pero ellos hacían todos los
esfuerzos posibles por evitar que la esposa de Johnny hablase con los medios.
‘’Señora
Lennon ¿nos puede decir cómo se siente en estos momentos?’’ ‘’unas palabras por
favor Cynthia’’ era una de las tantas preguntas que se esforzaban por que ella
respondiese, logró llegar a pesar del tumulto al asiento trasero del auto, el
chofer arrancó y con cuidado se alejó del aeropuerto.
En
el camino al hospital, el cansancio venció a Cynthia, se quedó dormida en el
hombro de Paul.
-Al
fin descansará al menos.-Dijo George sin dejar de mirar por la ventana.-¡Es
increíble que todo se nos hubiese salido de control!
Los
demás no dijeron nada, solo se limitaron a asentir, a Paul era a quien más le
dolía lo que estaba pasando; de no ser tan optimista de seguro estaría como
Ringo y George o sea con el ánimo por los suelos.
-Debió
ser un golpe duro.-Martín le siguió el juego.-Me pregunto si también hubiesen
arremetido contra ella.
Ese
comentario de Martín los hizo pensar a todos, recordaron que en Londres las
cosas eran iguales o peor que en Estados Unidos, la duda los asaltó, por un
momento imaginaron a una Cynthia preocupada y asustada recibiendo mensajes
anónimos de psicópatas católicos.
El
resto del camino lo continuaron en total silencio, Cynthia durmió hasta que
Paul le removió un poco para avisarle que ya habían llegado al hospital. Ella
se colocó su abrigo era una mañana especialmente fría.
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Dentro
del hospital ignoró las miradas asesinas de doctores, enfermeros y enfermeras,
hizo como si no existiesen, siguió con su camino hasta llegar a la habitación
de John donde Ringo estaba cambiándole el suero dado a que las enfermeras se
negaban a atenderlo, solamente hubo un
doctor a quien poco le importó el comentario de John le dijo como cambiarlo. Y
hasta le informó que ya estaba fuera de peligro, que solo eran cuestión de
horas o minutos para que el beatle volviese en sí. Solo le recomendó como punto
final que para la próxima vez evitasen que Lennon volviese a hacer comentarios
de esa índole, que no traían cosas buenas.
-En
lo que ustedes salieron el doctor se tomó la libertad de sacarlo de terapia
intensiva.-Informó el batería limpiándose las manos con una toalla con
desinfectante.-Pero de cualquier modo tenemos que estar alertas y Cyn.-Cynthia
se volvió hacia Ringo.-Será mejor que no te pongas mucho en las ventanas, solo
por seguridad.
Justo
antes de que se agazapase una bala que provenía del edificio de enfrente
impactó en la habitación Cynthia alcanzó a tirarse encima del cuerpo de John,
de ese atentado hubo dos mas y un cuarto intento, donde todos los que se
encontraban en aquella habitación se movían arrastrándose por el suelo en un
afán por proteger a Cynthia Lennon.
Cynthia
no podía creer lo que estaba ocurriendo, en esos momentos tener a John en un
hospital resultaba más peligroso de lo que ella creía, una vez que cesaron los
ataques, salió con compañía de Ringo para buscar a Brian. Tenía que encontrar
la manera de sacar a John de ese lugar y llevarlo a una casa de seguridad.
Ella
no tenía casi experiencia como enfermera, solo tomó un curso de primeros
auxilios en los primeros meses que se separó de John, pensaba que quizá eso le
serviría , también vino a su mente Mary una prima de Nueva Gales, quien era
enfermera profesional, estaba segura que John estaría bien cuidado. Encontró a
Brian en la cafetería disfrutando de un expresso doble con un pastel de
chocolate, Brian les ofreció a ella y a Ringo, cosa que aceptaron solo porque
Ringo no aguantaba sin comer mas de diez minutos y Cynthia porque desde que
llegó a Los Ángeles no había probado bocado y se moría de hambre.
Mientras
esperaba su café; le expresó a Brian su preocupación. El manager de The Beatles
consideró esa idea, presenció los atentados que ocurrieron minutos antes en la
habitación de Lennon y eso no había sido nada agradable.
-¿Entonces
que Brian?-Cynthia estaba preocupada.-¿Aceptas sacar a John de aquí?
Brian
suspiró, quizás en una casa de seguridad John estaría mejor cuidado, y por
supuesto mejor vigilado.
-Está
bien Cyn.-Cynthia se llevó las manos al rostro, Ringo le abrazaba
efusivamente.-Hablaré con el director del hospital para que den el permiso que
hace falta para sacar a John de aquí.
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