John Lennon

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Paul McCartney

Paul McCartney

George Harrison

George Harrison
3er amante

Ringo Starr

Ringo Starr
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Caps.

lunes, 26 de agosto de 2013

Difíciles decisiones

John fue trasladado a un departamento en Los Ángeles, la prima de Cynthia aceptó el trabajo que se le ofrecía por cuidar noche y día de John Lennon; Cynthia misma fue a recogerla esa tarde en el aeropuerto.
-¡Marie!                         
Cynthia corrió hacia Marie con los brazos abiertos, en realidad no se veían desde hace mucho y verla le daba al menos algo de alegría con todo lo que estaba pasándole, estaba contenta de tener a alguien con quien platicar dado a que se la pasaba la mayor parte del tiempo sola pues los muchachos andaban de aquí para allá con las grabaciones del nuevo disco.
-Siento mucho lo de tu marido Cyn.-Marie, se separó de Cynthia sobándole los hombros.-Aunque no quiero que te enojes por lo que te voy a decir, pero en realidad se lo merece.
Cynthia borró la sonrisa que tenía en el rostro, no le agradaba que le dijesen que lo que le sucedió a John era porque se lo merecía. Aunque muy, muy en el fondo Cynthia misma lo admitía.
-Ya le he perdonado.-Marie rodó los ojos, ese era justamente el problema de Cynthia que no era nada fuerte, o al menos eso es lo que ella creía.-Y si yo lo hice, espero que puedas hacerlo tú.
-Está bien.-Cynthia soltó una carcajada, Marie y sus cosas como todo el tiempo.- Pero bueno ¿en donde está el enfermo?
Cynthia subió al auto acompañada de Marie, pasaron algunas de las calles más transitadas para hacer más tiempo. Lo que menos quería Cynthia era volver a ese departamento,  le deprimía, no era algo que pudiese aguantar; sin embargo se veía en la obligación de hacerlo por John.
Al llegar al departamento, Cynthia se encontró a Ringo saliendo de la habitación de John.
-Buenas noticias Cyn, ya despertó.
Cynthia dejó salir el aire de sus pulmones poco a poco, dejó a Marie con Ringo, este se encargó de hospedarla mientras ella entraba a la habitación de su aún marido.
®®®®
Apenas la vio entrar John quiso incorporarse, pero Cynthia agravó mas el paso permitiéndose llegar antes de que hiciese algún otro movimiento.
-No deberías estar aquí.-Repuso John con la voz apagada, Cynthia esperaba que dijese otra cosa.
Sin embargo no dejó que eso le desanimara, teniendo tanto tiempo casada con John Lennon debía suponer que era su manera de dar las gracias. Ella se quedó en silencio mirando hacia todos lados, por su parte debajo de la sábana John movía ansioso los dedos.
Verla fue para él una grata sorpresa, solo que no supo cómo actuar. Y en esos momentos se estaba dando tremendas bofetadas mentales por idiota.
-Ni siquiera yo misma sé porque lo hice John.-Cynthia se sentó en el único sofá que estaba ahí.-Pero bueno, considerando la idea de que todavía estamos casados pues llegué apenas me avisó Paul, la noche en que te atacaron.
¡Estúpido Paul! No conforme con que a él le hubiesen disparado estando en plena presentación; llevó a Cyn hasta los Ángeles en un afán por  que le hiciese compañía sin comprender, que a ella también la estaban poniendo en peligro. Cynthia notó como John se ponía peligrosamente rojo, era por eso de su seguridad, ya lo sabía.
John intentaba calmarse, si bien los chicos no hicieron ningún mal, le hizo muy bien el tener a Cynthia a su lado en esos momentos en los que sentía que todo se le estaba viniendo abajo, casi podía presentir que sería el último año de The Beatles. Lo cual le llenaba de terror, le daba miedo llegar a pensar que algún día nadie se acordaría de ellos.
Lo logró, el color normal volvió a aparecer en su rostro, sus dedos dejaron de entrelazarse unos con otros sin que él lo quisiese, su corazón ya no latía tan aceleradamente y solo se limitó a dibujar una sonrisa en su rostro a pesar del dolor que sentía en el pecho. Se remojó los labios con la lengua, recordó que tenía sed.
-¿Puedes darme un vaso con agua Cyn?
Cynthia caminó hacia la jarra, tomó el vaso y lo llenó de agua, puso un popote para que John no hiciese tantos esfuerzos, no era lo más conveniente dado a que las heridas podían volverse a abrir.
A continuación movió la camilla para que John no tuviese que moverse tanto. En cuanto Cynthia le puso el vaso con agua, John casi se lo arrebató, bebía desesperado tenía bastante sed, todo un día dormido le provocó eso.
-Bebe despacio John.
John dejó de beber centrando sus ojos en ella, no veía a Cynthia desde Mayo del 65 y ahora que la tenía enfrente no sabía sinceramente que decir, estaba agradecido por el hecho de que se preocupase por él cuando nunca hizo nada por merecerse esos actos por su parte, sin embargo prefería seguir quedándose callado.
-Como se nota que no has estado en un hospital verdad.-John le pasó el vaso a Cynthia, ella lo puso en un buró.-¿Y Julián como está?
-Él esta de maravilla, cada vez crece más.
John rió levemente, ¡tantas cosas que se perdía solo por no saber ser ni padre ni marido! En teoría John Lennon no sabía ser NADA bueno a parte de músico.
-Eso me alegra. ¿No lo has traído verdad?
-¡Por supuesto que no John! ¿Cómo crees que lo traería con todo lo que está pasando?
Por lo menos en esa cuestión John se quedaba tranquilo, tener a salvo a Julián era lo que más quería.
-¿Que dijo la cacatúa de mi suegra cuando se enteró de que venías?
John se echo a reír, el recordar a su suegra no le era nada grato siendo que la señora antes de que el saliese formalmente con Cyn, se empeñó en hacerla romper su noviazgo para que fuese novia de Paul.
-¡Vamos no le digas así!-Cynthia le lanzó un cojín, John logró esquivarlo pero al hacerlo se lastimó la herida.-Perdona.
-No.-Dijo ya más tranquilo.-No es nada ¿Y bien? No me has dicho aún que dijo.
-Pues de primeras puso el grito en el cielo cuando se entero que venía.-Cynthia se acomodó en su sofá.-John, lo de Victoria no lo ha olvidado fácilmente, ni ella ni mis hermanos, hoy Billy llamó muy enojado ordenándome volver a Liverpool.
John dejó de reír, su cara se tornó algo seria era normal, Billy jamás lo tragó ni cuando el grupo llegó por fin a la cima. Los otros dos hermanos de Cynthia si lo aceptaron desde el principio, solo Billy, el mayor, no. Trató de llevar la fiesta en paz con él pero hasta ahí.
-Lamento que hayas tenido que pasar por todo esto Cyn.-John se frotó la cara.-Te preocupas demasiado siendo que no lo merezco, creo que lo mejor que deberías hacer es…
-Dormir John.-Cynthia palmeó levemente las manos de John.- Tú debes dormir, si necesitas algo estaré en la cocina.
®®®®
En la soledad de la habitación que compartía con George y Ringo ; Brian Epstein meditaba seriamente una idea que se le había venido a la mente hacía unos segundos si bien lo del accidente de John en el concierto y el atentado que sufrieron en el hospital lo dejó con la mente dándole vueltas.
Atacaron a John en una equivocada idea de que él era el anticristo, John solo dijo lo que dijo quizás no por maldad, solo porque lo sintió. Así era John Lennon, en parte irresponsable y en parte pues impulsivo decía las cosas sin importar el efecto que estas tuviesen en los demás, y si llegaban a dañar jamás pediría perdón. Esa era su manera de comunicase, de expresar lo que sentía sin pelos en la lengua solo que había veces la sociedad no calificaba como buenas algunas declaraciones como la última por ejemplo.
Brian suspiró completamente frustrado, si bien lo hacía por el bien de los chicos, no quería que ni George, Ringo o Paul sufriesen atentados de mas violencia. Aquella noche en que Paul insistió en avisar a Cynthia él y los demás se quedaron con el corazón en un puño. Pasaron dos horas, de momento temieron por Paul, Ringo ya lo veía muerto en algún callejón de mala muerte de Los Ángeles mientras que George estaba desesperado caminando de aquí a allá en la sala de espera.
-Al demonio.
Brian se levantó, cerró la puerta quedamente de tras de si,m de momento todos se iban a negar pero tarde que temprano tenían que comprender que era por su propio bien, de seguir así les seguirían molestando era justo lo que no quería para ellos.
Encontró a George, Paul y Ringo en la cocina tomando café con galletas, solo que George era quien tenía la caja para él solo y Ringo y Paul luchaban con él en un afán pro quitársela.
-¡George quedamos en que íbamos a compartir la caja!-Rabiaba Ringo intentando subirse a la barra de la cocina, pero se dio un golpe en la cabeza lo que le hizo desistir.
-¿Quedamos?-Repitió George arqueando una ceja al tiempo que levantaba la caja para que ni Paul ni Ringo la pudiesen alcanzar-Que yo sepa quedaron ustedes no yo. Así que la caja es mía.
-¡Ya vale!
Paul brincó más alto, ah intento fallido, se dobló un pie y fue a dar directo al suelo, el que logró hacer un minúsculo intento fue Ringo quien solo pudo quitarle una sola galleta de chocolate.
Cynthia que veía todo desde el refrigerador, mientras buscaba lo necesario para preparar la comida de John, ese trío de tontos siempre sabia divertirla a la hora de hacer sus quehaceres.
Brian llegó sacando del refrigerador una botella de refresco, Cyn le pasó de las comodas un vaso de vidrio el cual llenó hasta el tope con el líquido luego de dar el primer sorbo, dejó el poco líquido de que logró meterse en la boca, sintiendo como el gas que contenía le picaba la lengua, poco después empezó a tragar poco a poco.
Siguió sumido en sus pensamientos, Ringo y Paul serían luchando con George hasta que Cynthia les sacó una caja de galletas ‘’Cooekies Cronchies’’.
-Chicos.-Cyn sonó la caja atrayendo la atención de los otros tres.-Creo que aquí hay una caja con deliciosas galletas de bombón cubiertas con chocolate y sobrecitos con mermelada de fresa ¿Quién la quiere?
Paul y Ringo corrieron hacia Cynthia, ella le dio la caja de galletas a Ringo no sin antes advertirles que quería un paquete para John, una vez más tranquilos los chicos volvieron a sus asientos tomándose sus cafés, que aunque ya estaban un poco fríos supieron mejor según Paul quien no dejaba de untar mermelada en sus galletas.
Todos se fijaron en Brian, que desde que llegó no dijo ni pío, eso extrañó a los muchachos pues usualmente solía unirse a sus bromas.
-¿Te pasa algo Brian?-Cuestionó Ringo sin dejar de sopear galletas.
George solo miró fijamente a Epstein y después volvió a la carga sin más mientras que Paul se fue a preparar otro café.
-Chicos.-Brian dejó de lado su vaso de refresco, comprendió que entre mas pronto les dijese lo que tenía en mente meno sería para ellos asimilarlo.-He estado pensando un poco y, me temo que ya no volverán a los escenarios por un tiempo prolongado.
Inmediatamente Ringo, Paul y George se miraron entre si un poco atemorizados, dejaron lo que estaban haciendo para poner mas atención en Brian.
-Es decir, que dejen la música solo será un tiempo lo que pasa es que…
-¡¿Qué!?-Soltó McCartney visiblemente enojado.-¿Cómo nos puedes pedir eso Brian? Sabes bien que no podemos…
-Pues tendrán que Paul.-Brian le dio un golpe a la barra.-Entiendan que es por su bien, por su seguridad. Chicos sé que esto es difícil pero no imposible; aparte de que lo hago porque no quiero más ataques como el que le pasó a John y lo del hospital.
-Pero Brian.-Esta vez Ringo intervino.-Nosotros no tenemos la culpa, ellos fueron los que se enojaron.
Brian se llevó las manos a la cara tallándosela dos veces ¿Por qué era tan difícil tratar de hacerlos entrar en razón? Hasta parecía que no estaba hablando con personas sino con animales, y le cabía alguna duda de que ellos no fuesen igual que los Beatles.
Aunque por otro lado bien los podía comprender, para ellos era muy duro alejarse de algo que les gustaba, pero mucho más duro era renunciar a aquello por lo que habían escalado tanto tiempo, él también se habría puesto igual de incrédulo que Ringo o enojado como Paul. Era inaudito lo sabía.
Sin embargo necesario, estaba seguro que para cuando The Beatles volvieran al escenario todo el mundo olvidaría eso de ‘’The Beatles are more famous than Jesús’’. Y eso le serviría de lección  a Lennon para que la próxima vez no abriese de más esa bocota que le fue dada.
-Sí lo sé Ringo, yo también pienso que es así, pero hay gente que opina diferente, el discurso de John los hizo enojar bastante y ahora somos nosotros quienes estamos en el ojo del huracán y si no nos cuidamos pues nos pasará lo mismo que a John.
-Esa gente está loca.-Era la primera vez que George intervenía.-John solo expresó lo que él creía que era correcto.
-Pues lo siento mucho muchachos.-Brian se mostró mas agresivo.-Hablé esta mañana con Martín y opina igual que yo y como los dos queremos sobre todo su seguridad pues no estarán en los escenarios alrededor de siete meses.
Eso fue la gota que derramó el vaso, Paul pensó que sería solo cuestión de Días ¿Pero meses? Eso sí que estaba para matar a Epstein.
-¡Tú no nos puedes hacer esto Brian!-Vociferó Paul mucho más enojado que antes.
-¡Claro que puedo Paul!-La situación comenzaba a tornarse algo cansina para Paul, en fin eran jóvenes no sabían de las consecuencias de sus actos pero..Bah esos muchachos ya rebasaban todos la mayoría de edad que eran los 21 años, ya todos eran adultos, jóvenes pero adultos, ¿Qué necesidad había para tratarlos como si fuesen adolescentes inexpertos? Ninguna, por lo que había veces sentía que le iban a sacar canas no verdes sino de colores a punto de pensar que un día de estos parecería payaso.-¿Qué no es lo que trato de hacer? Paul, George, Ringo por dios traten de ser adultos pensantes por primera vez en sus vidas.
George frunció el entrecejo, al igual que los demás tampoco estaba de acuerdo; comenzaba a comprender también que la cosa estaba demasiado tensa, si seguían con el grupo pasaría lo que Brian predicaba; los ataques seguirían y ellos no tendrían más remedio que alejarse del espectáculo.
Después The Beatles serían historia, él creía sinceramente que nadie del grupo quería que eso pasase en realidad. Nada perdía con tratar de convencer a Ringo y Paul, si él pudo comprender la razón de Brian para sacarlos de su mundo, pues ¿Por qué ellos no?
-Chicos.-Paul miró a George.-Creo que Brian tiene razón.
-¡A la mierda George!-Paul no podía mas, le estaban quitando lo que más quería y no era justo, para el Beatle no había motivo suficiente que pudiese hacerlo comprender porque les estaba pasando eso. Porque precisamente ahora cuando al fin lograron llegar a la cima, al reconocimiento casi mundial ¡Por dios ellos eran The Beatles! No unos recientes Rolling Stones ellos tenían bastante tiempo en ese medio, siempre supieron cómo arreglar sus broncas. Entonces ¿Por qué ahora eso? ¡Sencillamente no se daría por vencido nunca! La gloria era solamente para ellos, y nadie más tenía derecho a disfrutarla.
Pensó que entonces sus inicios desde The Quarrymen, los antros de Hamburgo, finalmente volvieron a The Cavern y cuando conocieron a Brian y este mismo fue quien los llevó a la fama, era él mismo quien les pedía que dejasen de hacerlo, sencillamente no lo comprendía.
-¡¿A la mierda que Paul!?-George por su parte también estaba molesto, pero una cosa era querer salvar el pellejo y otra muy diferente firmar un acta de muerte segura si seguían haciendo el show.-Creo que hasta el más idiota.-Miró a Ringo.-Sin ofenderte Ritchie…
-No me ofende.
-Bien, hasta el más idiota sabe lo que significa esto Paul, solo serán unos meses, podremos aguantarlos. Te lo aseguro.
Paul salió ofendido de la cocina dando un portazo a la puerta, Brian se quedó solo con George y Ringo quien a duras penas comprendió, eso fue un peso menos para Brian pero sin embargo le quedaba el más difícil de todos: John.
-¿Quién le dirá a John?-Preguntó Ringo sentándose en la mesa.
Brian tragó saliva, eso iba a ser doloroso para Lennon, de primera iba a sentirse culpable por lo que estaba pasando, ni con sus expiraciones le quitaría la culpa que probablemente sentiría pero también pensaba que estaba ayudando en su matrimonio, al acordar aquello ellos volverían a Liverpool, los chicos tomarían trabajos que estuviesen relacionados con la sociedad y John viviría en una casa sencilla con Cynthia y Julián.
Ese tiempo en familia quizás le podría ayudar a sentar cabeza. Al menos eso es lo que Brian pensaba.
-Yo se lo diré, si quieren vayan a dar una vuelta al parque chicos. Ya avisé a los guardias para que estén al pendiente si algo llega a ocurrir.






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