Brian
antes de entrar a la habitación de John le escuchó de tras de la puerta discutiendo
con el hermano de Cynthia, Billy Powell no se quedó tranquilo, no aprobaba la
idea de Cynthia de viajar hasta los Ángeles para hacerle compañía al cabron
hijo de puta que era John Lennon.
-No
eres quien para decirme que hacer y que no Billy.-Brian paró mas oreja, John no
se escuchaba enojado, sino más bien tranquilo, tenía el altavoz puesto por lo
que podía escuchar perfectamente los alaridos de Billy.-A parte tu hermana ya
es una señora, sabe que hacer y que no.
-¡Maldito
parásito!-Vociferó Billy desde la otra línea.-¡Todo el tiempo has querido tener
bien controlada a mi hermana, la tonta de Cynthia se deja de ti pero eso se va
a acabar, en cuanto tú le firmes el divorcio!
Brian
escuchó claramente la risa burlona de John Lennon, si algo no estaba dispuesto
a hacer John era precisamente eso, divorciarse, aunque no se casó por la
iglesia, tenía firmemente pensado pasar a lado de Cynthia todos sus días, muy a
pesar de que hace algunos meses conociese a una artista japonesa que le llenó
el ojo. El nombre no lo recordaba, pero la presencia de Cynthia nuevamente con
él le ayudó a olvidarse de la japonesa concentrándose nuevamente en su todavía
esposa.
-Pues
puedes esperarlo de muchas maneras Billy.-John seguía contestando
tranquilamente, tenía la certeza que estando ambos divididos por el océano
pues, no había mucha oportunidad de que Billy le propinase una golpiza salvo
que este viajase de Liverpool a Los Ángeles, eso haría la diferencia.-Parado,
sentado, acostado, pero de todos modos eso jamás llegará a suceder, porque como
te lo repito yo no me voy a divorciar nunca de tu hermana, Cynthia se casó
conmigo, pues conmigo se queda y punto.
John
no le dio tiempo a Billy de decir algo mas para cuando colgó el telefono
desconectándolo para que no volviesen a entrar las llamadas, antes de que Brian
entrara, vio que Cynthia se dirigía a la puerta con la charola que contenía la
comida de John.
Brian
entró a la habitación poniéndose a lado
de la puerta para permitirle el paso a Cyn. Cynthia dejó la charola en un buró
para acomodar la camilla de John.
-Ah.-Habló
John cuando vio a Brian.-Perdona que no te haya visto Brian.
-No
importa, tú mientras come John, yo me quedaré afuera con Cyn.
Cyn
miró extrañada a Brian, ¿Para que pudiese quererla? En fin no dijo nada, antes
de salir de la habitación le lanzó una sonrisa a John, este sin dejar de comer
la sopa de verduras que le preparó le cerró el ojo.
-¿De
que se trata Brian?
Preguntó
Cynthia una vez fuera, Brian sin embargo no quiso mencionarle nada por el
momento, así que la sacó afuera del edificio, la invitó a sentarse en la
banqueta y antes de hablar tomó una bocanada de aire.
-Cyn,
esto es muy delicado, se trata del grupo, la decisión la hemos tomado entre
George Martín y yo todo por el bien de los muchachos y pues…
-Brian.-Cynthia
odiaba que las personas al momento de decir las cosas se anduviesen con rodeos,
le gustaba que el dijesen lo que pasaba tal como eran.-Sabes que odio los
rodeos, así que por favor te pido que vayas al grano de una maldita vez.
Brian
parpadeó varias veces, se le había olvidado que Cynthia era bastante directa,
pues bien se lo diría.
-Cyn,
he decidido sacar al grupo de los escenarios por un tiempo, pero lo que pasa es
que no sé cómo decirle a John.
Esa
confesión dejó petrificada a Cynthia ¿Cómo que sacarlos del escenario? Era
demasiado pronto para que eso pasara, al menos debía haber más explicaciones
que la que Brian Epstein acababa de darle. No pudo evitar llevar sus
pensamientos hasta John, ¡Santo dios! ¿Qué iba a hacer? Seguro lo primero
querría morirse.
The
Beatles eran la razón de vivir para John; bueno para los demás también pero
Cynthia sentía el cariño que John le tenía a la agrupación. No estaba muy
segura que se quedase tan tranquilo, o aceptara la situación así como así.
-Brian.-Cynthia
estaba en un estado de shok le era imposible tratar de formular alguna pregunta
u oración, sobre todo porque ya se imaginaba porque Brian le pidió que hablasen
a solas, la verdad le daba terror ser ella quien le dijese a John semejante
noticia, no quería preocuparlo más de lo que ya lo estaba.-¿Ya lo han pensado
bien? Es decir, si tú y George…
-Si
Cyn.-Brian colocó un brazo en la espalda de Cynthia admitía que también era
difícil para ella tragar lo que estaba pasando. Sin embargo aunque muy a su
pesar tenían que echar a andar el plan, estaba seguro que si The Beatles se
alejaban un poco quizás las cosas se calmarían y ellos podrían volver.-No hay
nada que pensar, dado a que la decisión la tomamos entre los dos debo decirte
que esto le dolió mas a George que a mí pero comprendió que todo era por la
seguridad de los muchachos, no quiere que ninguno de ellos sufra un ataque
parecido al de John. Dijo que con uno que ya había sido atacado era suficiente.
Cynthia
tragó saliva pesadamente, las manos estaban empapadas de sudor dado a que los
nervios la habían hecho su principal presa, estaban dándose un buen festín con
ella los muy perros. Mientras observaban como las personas pasaban la calle
corriendo, y las que paseaban por el parque echó a volar su mente para ser
exacta cuando John le contó que tenían un nuevo manager y que se irían a una
gira por las principales disqueras de Londres, pues allá estaban los contactos
de Brian.
Recordó
también aquella noche que llegó a casa con Pete, Paul y George, todos
completamente ebrios, ella tenía unos siete meses de embarazo, recordaba que al
escuchar los fuertes toquidos que John le tenía a la puerta apenas le dio
tiempo para echarse encima de aquella bata un albornoz.
Bajó
corriendo las escaleras para encontrarse a los chicos cada uno con acompañante;
John solamente se acompañó con una
botella de Ron en el brazo izquierdo y un cigarrillo en la boca. Eso no fue
problema, el problema fueron las chicas.
Ella
se quedó parada en medio de la puerta mientras que John se empezaba a poner
enojado.
-¿Qué
te pasa?-Soltó John duramente, como si llevar mujeres ebrias a su casa fuese la
cosa más natural del mundo. Cynthia no dijo nada, incapaz de poder juntar las
palabras dado al estado de shock que tenía lo único que logró fue hacer que el
enojo de John creciese.-¡Vámonos a otro lado Chicos! A la señora Lennon no le
gustó que me apareciese en su casa a altas horas de la madrugada. Se me
olvidaba que ella también tiene sus reglas.
Emprendieron
el camino de vuelta, a John no le importó dejarla ahí, sola recargada en la
puerta mientras las lágrimas salían a torrentes de sus ojos empapando sus
mejillas. Se metió nuevamente a la cama,
no sin antes sacar una caja de clínex para secarse las lágrimas las cuales
parecían no tener fin.
El
matrimonio no empezaba bien, sin embargo Cynthia no se dejaba llevar por las
primeras impresiones y se daba fuerza para seguir adelante, no por ella sino
por el hijo que esperaba de John. Podía asegurar con certeza que apenas naciese
su hijo, John cambiaría de ideas, sería más responsable y bueno dejaría de ser
el mismo loco que era hasta la fecha.
Otro
recuerdo que le embargó fue cuando nació Julián a esas alturas John seguía
escondiendo su matrimonio con Cynthia, ella a su vez era atosigada por los reporteros,
que no dejaban de sacar fotografías de ella cada vez que se animaba a salir al
jardín. Fue Mimí quien llamó a Londres para informar que ella había entrado en
trabajo de parto, John se negó a viajar hasta Liverpool alegando que tenían una
semana bastante difícil.
John
llegó tres días después al hospital disfrazado, la visita no duró más que unos
escasos minutos, solo le llevó a ella una caja de chocolates y un ramo de
rosas. Los recibió fingiendo estar gustosa; cuando dentro estaba luchando con
ella misma por no romper en llanto delante de John.
Ello
terminó por hacerle comprender que tal vez John nunca se haría responsable de
algo, pero de todos modos quiso seguir a su lado, a pesar de las insistencias
de Billy de divorciarse, su hermano estaba dispuesto a cuidar de ella y Julián
tan bien que apostaba que su padre biológico no haría falta para nada.
Su
hermano terminó por convencerla finalmente en el 65, cuando regresó a su casa a
raíz de enterarse que John llevó nada menos que a una fan española de nombre Victoria a su propia casa, le dolió,
eso fue la gota que derramó el vaso, John Lennon estaba acostumbrado a no
conocer ningún tipo de límites. Con ella
se había equivocado, durante mucho tiempo se quedó callada mirando cómo le
ponía mucha mas atención a otras mujeres que a ella, como llevaba a sus amantes
a los cocktails haciéndolas pasar por ella sin ningún pudor y besándose con
ellas frente a las cámaras.
Se
emprendió la primer demanda que fue en julio de 1965, un abogado en el que ella
tenía especial confianza se encargó de hacerle llegar a John los papeles del
divorcio hasta Londres, para ella no pedía nada, estaba segura que no
necesitaría del dinero de John sabiendo que tenía un título de Maestra de Arte
con el que podría conseguir trabajo en la Universidad de Arte de Liverpool.
Solo pedía para la manutención de Julián 2,500€ que era según sus cálculos lo
más justo que podía pedirle.
John
se negó a firmar cualquier tipo de documento, argumentando que no se
divorciaría de Cyn ni aunque su vida dependiera de ello. Su hermano como era
obvio se enfureció, semanas después de la negativa de John Billy se ofreció
para viajar a Londres ; trataría de convencer al marido de Cynthia de dejarla
en libertad, regresó a los dos días con la cabeza agachada y el coraje haciendo
de las suyas, diciendo que Lennon simplemente no aceptaba cualquier trato.
A
raíz de aquello no le quedó de otra más que vivir separada de John, le hacía
daño estar junto a él; John por su parte le mandaba dinero cada semana, el
suficiente para poder abastecer a un niño de dos años de pañales, leche y lo
que necesitase. Mientras que Cynthia ya trabajaba como maestra ganando 1800€
semanales.
Vivió
alejada de John hasta hace un día que fue cuando Paul le avisó de lo del ataque
en la presentación. Fue lo que necesitó para darse la oportunidad de tratar por
última vez de salvar lo que quedaba ese matrimonio, y no por ella sino por
Julián.
-Tierra
llamando a Cyn.-Cynthia se echó a reír al sentir que Brian le hablaba muy
pegado a su oído izquierdo con un rollo de cartón.-¿Qué pasó contigo? De pronto
te quedaste ida.
Cynthia
dejó escapar un suspiro algo largo a la vez que pesado para ella.
-Solo
recordaba viejos tiempos Brian. Oye, yo ya tengo hambre ¿Qué te parece si vamos
al departamento? Creo que todavía quedó algo de sopa de verduras.
-Sí,
sí no es que George ya terminó con ella.
Antes
de entrar al edificio nuevamente, Brian detuvo con su mano a Cynthia mirándole
fijamente, Cyn se puso las manos en la frente caminando hacia atrás. Justo lo
que pensó, es lo que ocurría. Brian quería que fuese ella quien le diera la
noticia a John, cuando bien sabía que no podía hacerlo.
-Brian.-Cynthia
se recargó en una de las ventanas.-Sabes que no puedo, ¿Cómo me voy a parar
enfrente de John y decirle eso?
-Pues
tienes que intentarlo Cyn, eres su mujer, al menos a ti te comprenderá.
Cynthia
se rió sarcásticamente. ¿A caso Ringo, Paul y George comprendieron de buenas a
primeras? Eso mismo pasaría con John, aunque para él el golpe sería mucho más
terrible siendo que fue él la causa de todo, se sentiría culpable.
-¡No!-Cyn
dejó de darle vueltas al asunto, entró al edificio subiendo rápidamente los
escalones con Brian detras.
Brian
alcanzó a detenerla antes de subir al piso, lo comprendía perfectamente, pero
aquí el adecuado no era él; era más bien Cyn quien tenía que decirle las cosas
a John tal y como eran.
-Cyn.-Brian
le sobó los hombros dándole a entender que la comprendía.-Sé que de momento
esto es difícil para ti, pero quiero que sepas que también lo hago por tu matrimonio,
aunque no lo creas a John le dolió que te fueras. ¿Por qué no lo aceptas y
tratas de darte una segunda oportunidad? Martín no tendrá reparos en ponerles
una casa pequeña pero acogedora, sería lo perfecto para empezar otra vez ¿No
crees?
Esa
propuesta dejó confundida a Cynthia, los planes que ella tenía eran acompañar a
John hasta su mejoramiento, después de que el peligro hubiese pasado con
totalidad ella volvería a Liverpool retomando su vida como la había llevado
hasta la fecha. Cada que se ponía a
pensar en una segunda oportunidad no podía evitar que el miedo le embargara,
tenía pánico que John volviese a hacer otra de las suyas. Cuando estaba a punto
de aceptar darse otra oportunidad con su marido, algo más fuerte que ella le
hacía desistir de hacerlo, quizás era la inseguridad de todos esos meses.
Pero
ahora que Brian mencionaba la posibilidad de retomar su matrimonio, ella empezó
a maquinarlo, quizás no era mala del todo, quizás John había cambiado de
verdad, quien sabe; ella solamente sentía que el momento no podía ser más
propicio.
-¿Qué
me dices del trato Cynthia?
Cynthia
miró a Brian temerosa, no sabía todavía que jodidos contestar, la boca se le
secaba, tragaba saliva a cada dos
segundos, era causa de los nervios nuevamente por lo que se encontraba en ese
estado. Finalmente su mente le empujó a decir que sí.
-Está
bien Brian, acepto. Solo te pido que me des un par de días…
-Tienes
24 horas Cynthia.
-Pero…
-¿No
crees que mientras más rápido mejor?
Cynthia
respiró hondo, no le gustaba para nada tener que ser ella quien le diese a John
la pésima noticia, sabía del efecto que iba a causar esto en él; pero Brian no
le dejaba salida, o era eso o que el mismo Brian se lo dijese.
hola karen! mira, recién cai en tu fic, en realidad no sabia que tenias uno, que verguenza jaja
ResponderBorrarno sabia que eras fan de Ringo *.* Bueno, la verdad es que escribis muy bien y la historia me engancho mucho, por favor seguilaaa
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saludos!
y subi!